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Pesquisador Virtual

A finales de la década del treinta, los cosecheros de tabaco del Municipio Cabaiguán estaban confrontando problemas con la calidad de a semilla que obtenían de productores particulares.

Algunas mezclas de variedades restaban pureza a la simiente y causaban trastornos en las cosechas. Fue así que la Asociación Municipal de Cosecheros de Tabaco formuló una petición con vistas a crear un centro de experimentación que velara por la calidad de la semilla.

En 1940 y a instancias del Gobierno Municipal fue creada la Subestación Experimental del Tabaco y que esta funcionaría como dependencia de la Estación Experimental de San Juan y Martínez, Pinar del Río, y fue ubicada en una finca aledaña al antiguo cementerio del poblado de Cabaiguán.

En la Década del 60 la Estación Experimental se destaca en la recuperación de la variedad P-1-6 (Pelo de Oro) y un cuidado extremo por lograr la conservación de todas las características fenotípicas y organolépticas del Pelo de Oro, donde dieron un resultado exitoso en la conservación de esa variedad comercial, ya a partir del año 1967 la Estación trabajó en una serie de estudios como  la dosificación de semillas en los semilleros tradicionales.

En este lugar se producía la semilla  “Pelo de Oro” y se realizaban diversos ensayos relacionados con semilleros, uso de fertilizantes, estudios comparativos y otros. Sin embargo, faltaban el rigor científico adecuado y un correcto control de los datos obtenidos. En esta etapa fue instalada una caseta para las observaciones meteorológicas de temperatura, humedad atmosférica y lluvias.

A partir de la década del 90, la Unidad de Ciencia y Tecnología, perteneciente al CITMA en el territorio, ha venido trabajando con planes de proyectos ramales, auspiciados por el Instituto de Investigaciones del Tabaco y financiados por el Grupo Empresarial TABACUBA.

Resultados concretos de esos planes de investigación han brindado a la producción tabacalera la posibilidad de disponer de nuevas variedades con su tecnología agrícola, de dar un uso más racional al suelo mediante los estudios de cultivos alternos y de rotación, la racionalización de la fertilización y otros resultados que inciden positivamente en el rendimiento y calidad del tabaco.

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